Orgullo verdinegro

21/08/2008 - Horacio Paz, el menor de cinco hermanos que pasaron por la primera del club se ha convertido en un verdadero referente del arbitraje y de la institución. Un repaso de su historia a cargo de José María Posse.

 

En los primeros años del rugby tucumano, fue Bertie Goodward, -uno de los ingleses fundadores de los verdinegros- de los primeros que enseñaron arbitraje en la provincia. Se lo conocía por su severidad y apego estricto a las normas del juego. Otros maestros fueron Mario Leal Santillán, el querido Chicho Páez Marquez y Julio Goane. También Cacho Montaldi (enorme colaborador del club) arbitró en aquellos tiempos.
Una familia tradicional de los verdinegros es la de los 7 hermanos Otto, Julio, Ezequiel, Héctor y Horacio Paz. De los mismos, hay 5 que pasaron destacadamente por la primera del club y por distintos seleccionados, además Julio fue un histórico presidente y hoy está al frente de la Unión de Rugby de Tucumán. En ésta nota nos ocupa el menor de ellos, Horacio Tachuela Paz, quién con 38 años como árbitro, se ha convertido en un verdadero referente de Tucumán Rugby.
Su ingreso al deporte comenzó en la sexta división del club, fue un fullback muy aguerrido y seguro, de gran arranque según los que lo vieron jugar. Llegó incluso a integrar un seleccionado de la Unión que jugó en Chile. En 1974 se destacó en la primera de Tucumán Rugby. Pero al casarse, obligaciones laborales le imposibilitaron continuar la práctica del rugby.
Corría el año 1970, su hermano Julio, quien le había visto carácter y condiciones para el arbitraje, lo inscribió en un curso de la Unión (sin preguntarle), medio a regañadientes fue a las clases y de a poco le agarró el gustito a la cosa y ya no dejó más el oficio, convirtiéndose con los años en el árbitro con más presencia y prestigio del club, al punto que ocupó muchas veces cargos en la Comisión de Árbitros de la Unión. Dirigió todas las divisiones del rugby local, y nacional, incluso llegó a dirigir algún partido internacional. Ahora, con sus 55 años, sigue dirigiendo.
Afirma categóricamente que lo único que le incomoda del arbitraje es cuando dirige a su Tucumán Rugby. También confiesa que antes de entrar a la cancha sigue sintiendo los mismos nervios que al principio ya que él vive el partido desde la noche anterior. Pero una vez que da el pitazo inicial, la cosa pasa y disfruta el momento.
Una de las cosas que enorgullecen a Tachuela de su club es: el respeto al referee que se enseña desde las divisiones infantiles. Además del celo con el que las distintas directivas del club cuidan el comportamiento de las tribunas verdinegras. De allí que la parcialidad de Tucumán Rugby nunca fue sancionada por inconductas y en general, todas las divisiones siguen a rajatabla estas premisas. Claro que algún desubicado siempre existe…pero son los menos. Incluso es la hinchada menos agresiva  en sus cánticos, pero aún hay que mejorar en estas cosas.
Lo que resulta curioso en los verdinegros es que, a pesar de su rica historia deportiva, no dieron la cantidad requerida de árbitros a la Unión de Rugby de Tucumán. Este año, al estallar una crisis por falta de referees, se señaló justamente a Tucumán Rugby por tal falencia. La buena noticia es que el club respondió con el envío de cinco aspirantes quienes aprobaron el curso y a partir del año que viene se sumarán a los cuadros de la Unión. 
Consultado al respecto, Tachuela nos contestó: Fue una constante en el club la falta de árbitros a pesar de ser la entidad que más jugadores posee. Por lo mismo vengo conversando hace varios años  con las distintas comisiones directivas a los efectos de  que tomen el toro por las astas y busquen los medios e incentivos para captar más árbitros. Hablo de incentivos porque nadie nace con vocación al arbitraje.
Sin dudas que se está trabajando también en ello y los resultados de a poco comenzarán a verse.
 Tachuela al respecto de la concientización afirma: los jugadores que por edad o trabajo comienzan a dejar la práctica del juego, deberían ver en el referato la manera de seguir jugando al rugby. Es una forma de devolver al club lo que él nos brindó.
 Paz nos decía también que: además de cumplimentar las exigencias de la Unión, los árbitros deben ayudar a la formación de las distintas divisiones del club en las normas del rugby.
Junto con Tachuela, existen en el club árbitros formados de la talla de José Nicanor Posse, Luis Gray, Jorge Desimone y Cleto Martínez, entre otros, quienes deben aportar toda su experiencia en la formación de los nuevos. El rugby tucumano espera esto de un club con el prestigio y la historia de los verdinegros.

 

José María Posse