CARDENALES, TUCUM√ĀN RUGBY...Y EL ROBLE

04/04/2008 - Texto escrito por Isaías Nougués para la web de Tucumán Rugby.

Hace cincuenta años, con las manos del querido Colorado Toll,
Cardenales plantó este roble,
monumento vivo al rugby y a ese espíritu donde se enriquece la amistad.
 
Con voz prestada y amparado por el roble quiero decir de su sombra,
espacio sin tiempo que reúne en un momento mágico
la juventud fundadora de los que se fueron, de los que fuimos,
de los que vendrán...
 
Varias generaciones crecieron junto al retoño que se hizo árbol...
 
Quizás muchos no conocieron su origen... 
 
Quizás muchos que lo miraron sin ver dijeron que tiene el tronco marrón y las hojas verdes...
 
Quizás algunos treparon a sus ramas cuando niños...
 
Pero no habían acariciado su tronco,
ni percibieron el dibujo de sus ramas creciendo hacia el cielo,
buscando la luz que tamizan sus hojas,coloreadas por sombras y transparencias...
 
Miremos de nuevo con ojos de infancia
el dibujo que insinúan las raíces,copiando bajo tierra
el movimiento de las ramas, para alimentar el verde de las hojas...
verde sobre verde encerrando retazos del amado cielo tucumano.
 
La vida de nuestro roble de cincuenta años nos recuerda vidas
que ya no están...
 
Son las raíces que  desde el recuerdo alimentan el futuro,
presente permanente que tenemos la obligación de regar.
Los fundadores no pueden abandonar el camino que supieron señalar.
Cuando los ideales se nublen y las fuerzas desfallezcan,
miremos al viejo roble.
 
En la fuerza de las remas que nos señalan lo alto,
veremos la luz que se filtra entre las sombras de las hojas
Y escucharemos los nombres que murmura el viento en su follaje:
Davicho Medina, Mario Leal Santillán, Ricardo Martínez Pastur,
Rofi Montini, Arturo Peiró,...
También los nombres de muchos otros que ya no están...
Son las raíces.
 
autor: Isaías Nougués
Buenos Aires, abril de 2008