Luis Castillo: Tucumán se quedó en el tiempo

04/10/12- “Para que Los Pumas vuelvan a jugar en Tucumán es necesario un estadio internacional”. La frase pertenece al tucumano Luis “Cacho” Castillo (Presidente de la Unión Argentina de Rugby).


Castillo como hombre de rugby y apasionado de su provincia había anhelado en la previa de Pumas-Francia en Tucumán que los All Blacks enfrentarán a nuestros Pumas en la próxima edición del rugby Championship. Pero la realidad de la provincia es otra y Tucumán no cuenta con un estadio acorde a las necesidades internacionales. Mucho menos con instalaciones como la de Atlético Tucumán y mucho menos San Martín que son precarias en todo sentido.

Provincias que avanzaron al respecto

Soñar no cuesta nada y trabajar tampoco. Solo hay que tener las ganas y visión. Por sobre todo las condiciones para poder hacer que ese sueño se vuelva realidad. ¿Qué sueño?: el que Tucumán tenga un estadio único como se merece su gente, como lo tienen los vecinos salteños (Estadio Padre Martearena), Mendoza y Mar del Plata con sus estadios mundialistas. Ni hablar de Córdoba que con la última remodelación del ex Chateau Carreras (hoy Estadio Mario Alberto Kempes) ha logrado superar la capacidad de 50 mil localidades para espectadores cómodamente sentados, y pronto será techado en gran parte de su estructura. No olvidemos que La Docta ya ha recibido a la Selección Argentina de Fútbol y a Los Pumas y en Salta también vibraron con los mismos seleccionados y clubes de la talla de Boca y River entre otros. Hoy, Santiago del Estero avanza en su proyecto de realizar un estadio único en la zona de la Costanera del Río Dulce. Dicho escenario se albergarían 25 mil almas, según lo comenta la página santiagueña nuevodiarioweb.com.ar. ¿Y Tucumán? Bien, gracias.

Una realidad de duele

En la última presentación de Los Pumas (ante Francia) en Tucumán, periodistas e hinchas franceses que habían viajado especialmente para el match expresaban “Éste estadio de Atlético es muy viejo”, mientras miraban las instalaciones con asombro. ¿Algo para contradecir? ¿Algo para negar? Nada. Si con mirar basta saber que están en lo cierto. Con mirarnos a nosotros mismos basta saber que Tucumán en ese punto se quedó en el tiempo y en el trabajo.

Fuente: Tercertiemponoa