Hockey: Un día fue madre... a pesar de todo

17/10/2011- Ayer fue un día muy especial para Mónica Ruesjas, como así también para el resto de las madres que festejaron su día. La jugadora de hockey de Tucumán Rugby Blanco (42 años) soñó con formar su propia familia, hasta que lo consiguió.

"Siempre fui medio Susanita. Quería tener una casa, el perro, un marido y cuatros hijos", señaló la abogada, comparándose con la eterna compinche de Mafalda.

Casada con Juan José Artigas (ingeniero industrial), la pareja disfruta de Juan José y Milagros, recién llegada al hogar. Pero no todo fue tan sencillo para ella... "Al no poder quedar embarazada comencé a realizarme estudios y me detectaron endometriosis. Me operaron en Buenos Aires y me dijeron que la única manera de quedar embarazada era por fecundación in vitro. Hice los tratamientos (fueron seis), los embriones quedaban congelados y luego se hacían las transferencias posteriores, pero siempre daba negativo. En 2004, jugando un partido de hockey empecé a sentirme mal. Me hicieron unos estudios de rutina y el médico me aconsejó que me hiciera un test de embarazo: dio positivo", relata con un tono melancólico Mónica, y continúa. "Fue una alegría enorme, un milagro... Sin embargo, al poco tiempo comencé con problemas: tuve pérdidas. Me hice una ecografía y se detectó que el embrión estaba detenido en su crecimiento de casi ocho o nueve semanas. Lo perdí. Puedo decir que sentí el dolor más grande de mi vida. Fue duro y complicado poder superar ese trance", confió.

El hockey, un aliado

El sueño de tener un hijo se había esfumado. Entonces, Ruesjas encontró en el hockey la paz que necesitaba para superar el mal trago. "Tengo que salir adelante", se propuso y viajó a Rosario a ver a Las Leonas, en el Champions Trophy. "Cuando regresé pensé en lo que me había pasado y me dije: bueno, si quedé embarazada, puede ser que tenga otra posibilidad. Continué con los tratamientos, pero nada".

"Me divorcié y a los dos años nos encontramos con Juan", hace una pausa cerrando parte de su historia.

"Fue un flechazo, un amor muy fuerte; estaba destinado a ser así", festeja. "Nos conocíamos hace mucho tiempo porque él vivía a dos cuadras de mi casa, aunque nos encontramos de grandes. Estuvimos de novios cuatro meses y nos casamos en septiembre de 2008", agrega antes de meterse en ese tema tan sensible y complicado para una mujer. El hecho de no poder concebir era un golpe durísimo. "En Juan encontré la comprensión que tanto necesitaba. Le conté mi situación y que él decidiera. Le dije que el único camino era la adopción o hacer otros tratamientos. Lo intentamos y no funcionó. Entonces iniciamos los trámites de adopción. Así llegaron los ’enanos’", brinda Ruesjas.

"El primero fue Juan José. Después continuamos inscriptos para adoptar el segundo. En septiembre pasado nos llamaron para avisarnos que Juan José tenía una hermanita biológica y apareció Milagros. Ellos dos son los mejores regalos de todos los días de la madre", explica Mónica intentando encontrar las palabras justas a tanta emoción. Ni los 624 goles que festejó en su carrera alcanzan para igualar al menos estas dos conquistas del corazón.

Fuente: lagaceta.com.ar