Orígenes del rugby en Tucumán y el nacimiento de Tucumán Rugby

La tradición, transmisión oral durante largo espacio de tiempo de hechos sucedidos, sumada a testimonios personales y documentales habidos, dan cuenta de cómo nació Tucumán Rugby. De esas fuentes surge el conocimiento que fue por iniciativa de un grupo de deportistas, dispuestos a prolongar en el rugby la corriente afectiva y conceptual que los identificaba. Los animaba una inquietud creadora y, a su impulso, atraídos por los estímulos de la incipiente práctica de un deporte nuevo en el medio que les exigía competitividad, transcurriendo el año 1942, tomaron la determinación de formar un club para jugarlo y difundirlo.

En realidad el rugby había asomado por Tucumán varios años antes, cuando un puñado de estudiantes ingleses se radicaron temporariamente en nuestra ciudad y lo practicaron como un pasatiempo, ante la incomprensión de los lugareños. Eso fue alrededor de 1915.

Es recién en 1924 el tiempo en que las crónicas del deporte recogen información sobre la realización de un partido formalmente organizado. Esto ocurre en oportunidad de enfrentarse, en cancha del club Atlético Tucumán, el múltiple campeón de la Unión de Rugby del Río de la Plata, el club Atlético San Isidro con un combinado integrado por jugadores de otros clubes de Buenos Aires, acontecimiento que, incluso, contó con la presencia del entonces gobernador de la provincia, doctor Miguel M. Campero.

El primer partido interprovincial con participación de un equipo tucumano se llevó a cabo varios años después, en 1935, oportunidad en la que una formación local jugó con un combinado santiagueño. Nuevamente el escenario fue el estadio de Atlético -estuvo también presente el gobernador-, ganando los locales, que jugaron con el nombre de Tucumán Rugby, por 7 a 0. El emprendimiento no tuvo continuidad y la actividad rugbística se discontinuó nuevamente.

Es del caso hacer notar que aquel Tucumán Rugby que jugó en 1935 no era un club, tampoco perduró como equipo y no guarda ninguna vinculación institucional o deportiva con el actual. Sin embargo, sirve como dato anecdótico señalar que ese día, en Atlético, jugaron dos rugbiers que posteriormente vestirían la camiseta verde y negra: Isaías Nougués y Peter Bernan.

En el año 1941, Natación y Gimnasia, por entonces club modelo del noroeste con amplias y modernas instalaciones para la práctica de diversos deportes, creó su Sección Rugby. Esto significó un paso fundamental para que el juego iniciara su desembarco definitivo en Tucumán. Los cultores del rugby comenzaron a reunirse en Natación, los fines de semana, para jugar partidos amistosos a manera de entretenimiento y que servían para su difusión.

Lo que estaba haciendo falta para que la semilla del juego penetre y prenda entre los primeros aficionados era la formación de clubes, de manera tal que con equipos armados que los representaran pudiesen confrontar entre sí, estimulando la competencia. La gente, especialmente los jóvenes, empezó a moverse en ese sentido.


Foto: Uno de los primeros partidos interprovinciales jugados en Tucumán.  El seleccionado tucumano, sentado, estrenando camiseta marrón, es el siguiente: Rofi Montini,Pepe Terán,Queco Frías,Gallo White,Miguel Azcárate,Isaías Nougués,Titi Tomás,Gaitán,el Gringo Zucchi,Pocho Abdala, Valenti,Lorenzetti,el Gringo Marteau,Micho Buscaglia (capitán) y el Mudo Griet.


1942: Nace el Tucumán Rugby Club

Por entonces, en el café "La Cosechera", sito en la esquina de Las Heras (hoy San Martín) y Junín, se reunía uno de los grupos de adeptos al rugby. Como buenos soñadores empezaron a redondear la idea de dar vida a un nuevo club. Había entre ellos atildados señores, cuya apariencia, y la fonética de sus apellidos, evidenciaban su ascendencia británica, que compartiendo ilusiones con amigos de pura raigambre tucumana motorizaron la iniciativa, que fue ganando cuerpo y madurando en largas tertulias, café de por medio, en la vieja "Cosechera". Tertulias que a veces se prolongaban en intensas tenidas al influjo de algunas copas trasnochadas durante las cuales se esbozaban los proyectos que, analizados al día siguiente, parecían de imposible concreción.

Amistad, entusiasmo, ganas de hacer, a lo que se agregaba una cuota de madurez en varios de ellos, eran los argumentos que sustentaban Freddy Gould, José Roberto Alvarado, Juan H. Figueroa, Peter Bernan, Galbraith, Isaías Nougués, para echar las bases del emprendimiento.

Ellos, y algunos más, se organizaron y empezaron a trabajar para llevar adelante la idea. Concretaron su intención con la fundación del club, el 5 de Septiembre de 1942. A los ya citados se unieron, como socios fundadores: José Rafael Castillo, Teófilo Lehman, Basilio Carrasco, Dionisio Muruaga, "Billy" Frías, "Pico" Ortíz Zavalía, Hugo B. Farías, Juan María Costa, Hoevel, Dennis Gittings, Ficco, Hughes, Giacometti, Aranguren, Marteau, Eduardo Cerúsico, Nallib Candalaft, Juárez Bustamante entre otros.

La gran mayoría de ellos eran jugadores. Se siguieron reuniendo en "La Cosechera", o en la casa de Isaías Nougués, o en la de algún otro socio de buena voluntad. El amor propio los impulsó a seguir adelante. Con esfuerzo y voluntad el grupo apuntaló en los primeros tiempos la marcha, por momentos titubeante, del nuevo club. Se tuvieron que sortear no pocas dificultades. Eran 20 o 25 los que se repartían todas las funciones y responsabilidades. Al principio, solo se juntaban para profundizar en aspectos del juego y trazar planes para conseguir nuevos adeptos al rugby, de ser posible, jóvenes. El tiempo y los recursos no daban para más.

El primer presidente fue Roberto Alvarado, un hombre muy apreciado, deportista de toda la vida, cultor de diversas disciplinas e impulsor entusiasta de muchas iniciativas de jóvenes. Alvarado había encontrado en el rugby una síntesis, para él ideal, de lo que significaba el verdadero espíritu del deporte. Por eso lo adoptó para jugarlo y enseñarlo. Fue, además, un dinámico dirigente, nuestro querido y recordado primer presidente.

autor: Jorge Bascary,
Libro: Mas que un club, una amistad