ISAíAS NOUGUÉS: Su punzante trazo va enhebrando las historias nutridas de los mitos

Aunque hace muchos años que Isaías “Yita” Nougués, ha dejado su Tucumán natal para afincarse en Buenos Aires, nunca renegó de sus raíces ancestrales. Más aún, ellas definen toda su obra con el signo inevitable del instinto. Por José M. Posse.



Su punzante trazo va enhebrando las historias nutridas de los mitos, las leyendas y los recuerdos atesorados en la memoria colectiva de un pueblo que fue protagonista y forjador de buena parte de la historia y la cultura de los argentinos. Desde el remoto horizonte precolombino a la irrupción de la modernidad, pasando por la conquista, el dominio colonial, la Independencia y  las guerras civiles, Nougués reconstruyó esta saga a través del mapa sutil de su dibujo.
Como un hilo en suspenso, el dibujo de Isaías Nougués nos conduce hacia el contorno de la realidad, hacia ese borde en que la percepción alcanza su madurez precisa y su silencio.
    “Yita” es iniciador de su propia escuela de dibujo. Es un autodidacta quién creo una técnica única, inigualable. Sus inicios fueron impensados: él tenía una verdadera obsesión por el Rugby, su deporte de la juventud. Era, entonces, un estudioso del juego y para mejorarlo y mejorarse, comenzó a bosquejar dibujos en donde reproducía poses, fintas y jugadas. Desde allí  desarrolló su otra gran pasión: el dibujo al cual se dedicó de lleno “cuando ya no pudo, por años cumplidos, jugar más al Rugby”.
    Para los que por edad lo desconocen, Nougués fue un verdadero crack del Rugby tucumano, un full back de características excepcionales, que jugó muchos años en la primera división de  Tucumán Rugby y en el seleccionado tucumano para luego descollar en el SIC de Buenos Aires.
En una reciente entrevista que le hicimos en Tucumán Rugby, donde donó cinco dibujos con la temática del Rugby,  Nougués reflexionaba:
“Existe una relación entre el arte y el deporte que se establece a través del cuerpo, vehículo del espíritu, dibujado en cada  forma, en cada  gesto, se hace movimiento a la conquista de nuevos territorios. Con el cuerpo leemos al otro y en el cuerpo somos leídos. Así conocemos la pequeñez o la grandeza la fuerza o la debilidad expresada en el movimiento. Mi forma de expresión más cabal fue el cuerpo…cuando comenzó a aflojar, maltratado por el tiempo y el recuerdo de los golpes, en el  dibujo  pude rescatar las sensaciones que supuse perdidas…y en las formas reconocí mi expresión del deseo y el placer…encontré los miedos y las ausencias…Como en el deporte, en el arte “juega” el otro, que de espectador podrá transformarse en protagonista, a partir de su integración  con los valores de la obra en los que se reconociera. En un momento supe que no estaba dibujando los cuerpos, sino las huellas del deseo. Silenciar al cuerpo negando su capacidad expresiva  es callar al espíritu hasta provocarle la muerte, condenado por el gesto ausente, por la palabra no dicha”.
    Estudió arquitectura en Tucumán, aunque nunca obtuvo su título por que se resistió a presentar su trabajo final, disconforme con alguna política de la facultad de entonces. Aún así diseñó varios proyectos en Yerba Buena, San Miguel de Tucumán y en Buenos Aires. Además de su actividad artística, fue Profesor Emérito y Consulto de la USAL (Universidad del  Salvador). Tuvo innumerables lauros en su dilatada carrera, aunque de entre todos rescata el haber sido honrado como PERSONALIDAD DISTINGUIDA DE LA CULTURA por la UNT.
    Asimismo es un consumado poeta y escritor: entre los libros que publicó se encuentran: LINEAS SUELTAS.(Reflexiones sobre el arte) Edit.Thema; RETORNO (Poemas) Edit.U:N:T.; DESDE EL PUNTO A LA FORMA (Ensayo sobre el arte) Universidad Libros; LOS ECOS PERDIDOS  (Poemas y dibujos) Edit.U:N:T.; EL SUPLICIO DE UNA HECHICERA (Carpeta con dibujos sobre un estudio de Julio López Mañán; Y es autor también de La Cantata JUAN CRISOSTOMO ALVAREZ
( en la que puso la letra) y la  Música el Maestro Jorge Armesto.
              Colaboró en los Diarios LA GACETA y LA OPINION y también en las Revistas TEST MATCH y 4to.TIEMPO.
Además de las innumerables exposiciones a las que fue invitado, efectuó más de 40 exposiciones individuales  entre ellas: Centro Cultural Recoleta; Museo de Arte Moderno de Buenos Aires; Museo de Arte Hispano Americano Isaac Fernández Blanco; Museo de Bellas Artes de Tucumán; Centro Cultural de la UNT; O.E.A (Washington);etc.
Acerca de su obra escribió  Ernesto Schóo (Primera Plana, 18/10/1965):”Tiene la solidez física y la mirada alerta de los jugadores de rugby. Pero esa mirada…estaba hecha para algo más que el cálculo de una distancia o la anticipación de un movimiento en el field: también servía para catalogar el mundo, seleccionar sus formas, explicarlo…”
Al preguntar a Nougués acerca de su definición de arte contestó: El arte es la expresión del espíritu que, liberado en formas y colores, en volúmenes y silencios, en palabras   y gestos, se lanza en la búsqueda de las dimensiones que intuye el alma del creador  para instalarse en la espera de integrarse con el “otro” donde habrá  para compartir los secretos de la creación. Sabedor de sus limitaciones, el creador hace de su obra exorcismo donde se detiene el tiempo en el instante que se hizo eternidad… En la poesía de las formas duermen las profecías que hacen de los creadores verdaderos mensajeros del tiempo en los espacios por ser.
    
Parte de su obra se atesora, entre otras entidades oficiales, en el Museo Histórico de la Independencia, en un espectacular mural que trata sobre la fundación de San Miguel de Tucumán; también en la Escuela de Guardaparques de Horco Molle (edificio que ayudó a diseñar cuando fue alumno de arquitectura) se conserva otro mural de grandes características. En varias dependencias de la UNT también se  tienen, en regular estado de conservación, hay que decirlo, algunos de sus dibujos.  Nuestra ciudad cuenta con varias de sus obras en casas de familias o coleccionistas de arte y Tucumán Rugby, el club de sus amores, tiene el orgullo de haber recibido varias de sus obras.
Hay que destacar que su obra tiene un enorme reconocimiento a nivel internacional, lo que implica la posibilidad de que, en breve, tengamos que visitarla en museos del exterior. No debemos permitir que nuestro patrimonio cultural escape por no darle un lugar merecido.
Nougués tiene una colección de más de 1400 dibujos, entre propios y de colegas amigos como Juan Lanosa, obras de gran entidad con las cuales tiene planeado fundar un Museo del Dibujo en Tucumán. ¡Que bueno sería para Yerba Buena cobijar ese sueño, para ésta y las futuras generaciones!.

autor: JOSÉ MARÍA POSSE