El espíritu del Rugby

14/06/2011 ‚Äď Luego de una semana donde varios se preparan, corren, realizan elongaciones, sue√Īan las jugadas del partido, todo se prepara y comienza el gran d√≠a.

 
El encargado de cuidar la cancha se levanta bien temprano y coloca los protectores en los palos de la cancha de Rugby. Luego con prolijidad artesanal y con gran paciencia marca cada uno de las líneas que serán los límites.

Todo comienza a tomar color y la hora señalada se acerca.

Mientras, los jugadores se levantan en sus casas y toman un desayuno con la mente puesta en la ovalada. El señor que jugará como referee por otra parte, también realiza sus preparativos ya que también jugara su partido.

Finalmente llegan a la cancha. No importa la geografía, la categoría, la división ni el momento de los equipos. Las ganas son las mismas y las arengas de los entrenadores y capitanes pasarán por ganas, hombros y correr.

Todos disfrutan. Todos los que están dentro de la cancha respetan el reglamento y cada juego es único. El espíritu y el respeto por el rival están presente y se repetirá en cada cancha de cada pueblo, ciudad, país y continente.

En la despedida quedarán las anécdotas, el compartir alguna bebida o simplemente un abrazo para reencontrarse en otro momento. Seguramente el Rugby los encontrarán y nos encontrará en cualquier momento.