Seven de Tafí: El premio quedó en casa

01/02/2010 – El equipo de Berlín Motos/BMW, que estuvo integrado por jugadores de nuestro club, venció al equipo salteño de Rolcar S.A. en la final, y se quedó con el título. El seven fue un éxito.



Desde temprano los aficionados se dieron cita en la estancia El Churqui con la esperanza de ayudar a la cooperadora del hospital de Tafí del Valle y de ver buen rugby. Pasado el mediodía, el público se volcó en masa y la villa quedó prácticamente desierta. Muchas carpas de patrocinadores, juegos y glamour fueron el contexto para un nuevo Seven que, según destacó Nicolás Avellaneda, presidente de Tucumán Rugby, mostró al deporte como gran impulsor de la solidaridad.

La 11ª edición del Seven de Tafí del Valle fue para todos los gustos. Empezó a puro sol, pero con el correr de las horas las nubes fueron apareciendo y la clásica lluvia se presentó durante 10 minutos. Sin embargo, nadie se movió, todos siguieron firmes en la cancha.

El equipo Berlín Motos-BMW, integrado por jugadores de Tucumán Rugby, se adjudicó la Copa de Oro al derrotar a Rolcar S.A. (conformado por salteños) por 21 a 12, en un partido entretenido y bien jugado. Vale aclarar que el esfuerzo físico que realizaron los rugbistas fue tremendo y en la final se entregaron al máximo.

El encuentro empezó a todo ritmo y el primero en golpear fue el conjunto tucumano por intermedio del tryman del torneo, Aníbal Terán. Rápidamente, el elenco salteño contestó a través de un lindo try de Ignacio Rojo. La paridad en el juego era absoluta.

Por intermedio de una gran defensa, los tucumanos se fortalecieron en lo anímico. Nuevamente, Terán apareció para depositar la ovalada en el in-goal mayuato.

La inteligencia de Rolcar S.A. le permitió ponerse a tiro del try para obtener el campeonato, pero una gran jugada de Santiago Rodríguez del Busto definió el pleito y la copa fue por primera vez para Tucumán Rugby.

El triunfo fue justo, porque desde el primer partido el campeón se mostró comprometido con el juego y en la final su concentración y defensa marcaron la diferencia.

FUENTE: LA GACETA