EL MOCHO

'El Mocho' Juan Jes√ļs Palavecino fue todo un personaje en Yerba Buena. Su imagen bonachona y querible se reconoc√≠a por el carrito de golosinas y la camiseta de su Tucum√°n Rugby.



Tenía parada en el colegio parroquial, entre otros lugares, pero su marca registrada quedó en el recuerdo de los verdinegros: durante treinta y cinco años fue el 'golosinero' oficial del referido club. Palavecino solía contar que una vez, mientras vendía helados, un desconocido en una  camioneta se paró a su lado y luego de comprarle preguntó porque no iba a vender sus productos a Tucumán Rugby, en cuya cancha se estaba por jugar un partido.

Así fue como por primera vez 'El Mocho' conoció el deporte practicado con ese balón extraño en forma de huevo. A partir de entonces nunca más dejó el club del cual se convirtió en personaje infaltable. Junto a su mujer, hacían de cuidadores de los niños de los socios mientras se desarrollaban los partidos. Ningún chico que pasara por ahí dejó de comprar golosinas o 'achilata' al querido Negro.
Siempre de buen humor, con salidas picarescas, típicas del criollo de ley, fue un hombre querido por todas las generaciones del club y un símbolo de la hinchada. Su presencia resultaba  indispensable para la barra que tenía en él a un verdadero referente. Acompañó al equipo por distintas canchas de Tucumán y del país, haciendo valer su presencia aguerrida para calmar los ánimos y llamar a la cordura cuando a veces los muchachos pretendían excederse en los cánticos o festejos.

Querido, respetado y valorado, las contadas veces que por enfermedad no pudo asistir a un partido, su presencia se extrañó. Es que 'El Mocho' es parte misma de la escenografía de Tucumán Rugby. Su carrito pochoclero, que ostentaba los colores verde, negro y blanco era ya un clásico del club de Marcos Paz.
Siempre decía, a quién quería escucharlo, que gracias al club él había podido criar y hacer estudiar a sus hijos. Recordaba los nombres de todos los dirigentes y jugadores que conoció y hablaba de ellos como si ayer nomás hubiera estado con ellos.

Ya enfermo se dio tiempo y tomó fuerzas para acompañar al equipo de sus amores a Mendoza y Córdoba. Sabía que le quedaba poco, pero tenía que dar el ejemplo recibido de sus amigos del Rugby: el partido sólo termina con el pitazo final. A pesar que la enfermedad había hecho estragos en su persona, hasta el fin de semana anterior a su partida, siguió trabajando, digno, de una dignidad verdaderamente ejemplar. Quizás por ello los más chiquitos verdinegros no podían entender cuando fueron llamados por sus entrenadores al homenaje que rindió la Comisión Directiva de Tucumán Rugby a Juan Jesús Palavecino. En el quincho, quedó un artículo sobre él publicado en La Gaceta, inmortalizado en un cuadro destacado, donde el Mocho luce su camiseta, esa que se llevó pegada a su alma al más allá.
Sus últimas palabras fueron de aliento para sus hijos y de amor para los suyos a quienes pidió que 'cuidaran el club, ya que nunca debían olvidar que era su segunda casa'.
Sí se extraña su grito de aliento : ¡Vamos la verdineee!, pero como no muere quién deja recuerdos, sus hijos continúan el legado, por lo que nunca faltarán las golosinas y la achilata en las tribunas del Tucumán Rugby Club.
Lo imagino junto a Juan Carlos Griet, el loco Leal Santillán, Federico Posse y tantos jugadores, hinchas o dirigentes que hoy integran las huestes verdinegras que alientan al equipo desde el cielo.

autor: José María Posse

COCHOQU√Č

04/04/2008 - Desde hace varios a√Īos, en las fotos del plantel superior de Tucum√°n Rugby, aparece sistem√°ticamente la figura del popular 'Cochoqu√©', un muchacho rubio de gran tama√Īo y personalidad. Es un personaje habitual del club verdinegro como as√≠ tambi√©n del seleccionado Tucumano de Rugby.


FITIPALDI

30/03/2008 - 'Fiti' Luis Alberto Guerrero, era un morrudo muchacho que veía desde una esquina de la cancha jugar al rugby. Su madre, la recordada María Amaya, hacía tareas domésticas en el club por entonces.


CHAPUL√ćN

28/03/2008 - 'Chapul√≠n', quien supo llamarse Rub√©n Dar√≠o Escobar, es el utilero insignia del club. Un amigo de todos, qui√©n lleva casi treinta a√Īos junto a la verdinegra.